martes, 2 de julio de 2019

Castilla, tierra de castillos

En otras ocasiones ya habíamos visitado algunos pueblos y ciudades de esta bonita comunidad. Así que ahora nos quedaban tres provincias por explorar: León, Valladolid y Zamora. También aprovechamos para visitar algún lugar de las otras provincias, como ahora veremos.

Astorga

Pasamos varias noches, y desde aquí nos íbamos moviendo a los distintos lugares que habíamos planificado. Destaca su catedral, y como no, el palacio episcopal o palacio Gaudí, uno de los cuatro edificios que el arquitecto proyectó fuera de Catalunya.




Desde fuera de la ciudad obtienes una de las mejores vistas, ya que también puedes observar la zona amurallada.
Su plaza del ayuntamiento tiene mucho ambiente durante todo el día. Al ser paso del Camino de Santiago te cruzas con peregrinos a todas horas. 


Puedes encontrar muchas tiendas con los típicos hojaldres de miel, las mantecadas y muchas variedades de chocolate.

Castrillo de Polvazares

Pequeño pueblo a unos 5 km de Astorga. Básicamente es una calle de casas de piedra, con puertas y ventanales verdes, y un camino empedrado que cruza el pueblo.


Es un lugar pintoresco, y uno de los mejores lugares para degustar el cocido maragato (eso sí, llévate un tupper, que seguro que no te lo acabas).





Castillo del temple de Ponferrada

Ponferrada tiene un bonito casco histórico, que puedes ver en menos de una hora, pero lo  realmente  recomendable es realizar la visita al castillo templario. Al igual que la mayoría de edificaciones de este estilo, destaca su exterior, ya que en el interior no queda apenas nada de otras épocas, debido a que cayó en el abandono durante el siglo XIX. Una serie de paneles y audiovisuales, te explican la historia del lugar.


Peñalba de Santiago

Una angosta carretera sale de Ponferrada y te lleva a este pueblo de montaña, aislado, en el que parece que el tiempo se ha detenido. Las fotos que haces aquí son de postal, con sus casas de piedra y sus montañas nevadas como telón de fondo. 


Hay tres cosas que hay que tener en cuenta:
- La carretera es complicada, y hay muchos tramos en el que no pasan dos coches cuando se cruzan.
- El parking es muy pequeño, así que dependiendo de la época y la hora en la que vayas, puedes tener problemas para dejar el coche.
- Sólo vimos un restaurante, y tuvimos suerte de poder comer, porque estaba prácticamente lleno.

León

Lugar interesante tanto a nivel arquitectónico como gastronómico. Haciendo un recorrido casi circular, puedes visitar los lugares más importantes de la ciudad. Os dejo algunas fotos, destacando la catedral gótica, con un espectacular interior. Las vidrieras del templo son de las más bonitas que he visto. Le dan un aspecto diferente al interior del edificio. 





También es de mencionar la casa botines, uno de los tres edificios que Gaudí construyó fuera de Catalunya. Por horarios, no pudimos visitar el interior (sólo la planta baja). 



Cuevas de Valporquero 

Ya podemos añadir otra gruta a nuestra "colección". Hay diferentes modalidades de visita. Para no tener sorpresas, es mejor reservar por internet, en el horario que desees. Si no, corres el riesgo de no poder entrar. 
Las formaciones que vas encontrando a lo largo del aproximadamente 1k y medio son de postal. Cada poco te detienes para hacer una foto.


Nosotros optamos por la visita guiada. El recorrido es algo más largo con esta modalidad y el guía te explica muchas cosas interesantes acerca de las distintas formaciones, historia de la cueva...



Tordesillas 

Fuimos varias veces a desayunar y cenar, ya que teníamos el hotel cerca.


También pudimos ver alguna procesión, aunque no tan espectaculares como las que habíamos visto en Extremadura o Andalucía. Fuera de eso, destacaría su plaza mayor porticada. A nivel histórico, mencionar las casas del tratado de Tordesillas, donde España y Portugal se repartieron el Nuevo Mundo a finales del siglo XV.


Valladolid

La imagen que tenía de Valladolid, es la de esa ciudad sin mucho que ver, en la que siempre nos perdíamos de camino a Galicia, cuando éramos pequeños y había que cruzar la ciudad sí o sí (benditas autovías en la actualidad).
Los lugares que no debes perderte: el parque de Campo Grande, con los pavos reales campando a sus anchas...


...la acera de Recoletos, con sus edificios señoriales, la plaza José Zorrilla, con una bonita fuente y el edificio de la Academia de Caballería, el Pasaje Gutiérrez...


...la Catedral (sólo la vimos por fuera) y, para acabar, la espectacular fachada de la iglesia de San Pablo.


Para aparcar sin pagar, mejor hacerlo al otro lado del Pisuerga.

Carrión de los condes

Lugar en el que se respira auténtica tranquilidad. Es lugar de paso del camino de Santiago. En un recorrido lineal, y en apenas un par de horas, puedes visitar los principales monumentos del pueblo (Santa María del Camino, iglesia de Santiago...)

Saliendo, a escasos minutos, está el Monasterio de San Zoilo, uno de los edificios más importantes para los primeros peregrinos del camino.


Ampudia

Una de las sorpresas del viaje. En principio fuimos para ver su castillo. Por la hora, sabíamos que la visita iba a ser por fuera, pero tampoco teníamos intención de entrar. Está en un gran estado de conservación.


Pero no hay que perderse el resto del pueblo. Es un remanso de paz, con algunas calles porticadas. Parece sacado de una postal.



Castillo de Mota y castillo de Coca

Los pongo juntos porque los comentarios valen para los dos. Son edificaciones en un estado de conservación muy bueno, y que muestran la grandeza de este tipo de fortaleza. Por dentro, debido a sus reformas, tras un largo periodo de deterioro, no cabe destacar nada en especial (aunque recomiendo hacer la visita guiada, ya que te explican la función de las diferentes partes del castillo, y un poco de historia de la época y del edificio).


Cerca del castillo de la Mota está la localidad de Medina del Campo. Hicimos una visita rápida, y aprovechamos para visitar el Palacio Real, donde murió la reina Isabel la Católica.

Zamora

Fuimos, coincidiendo con una de sus procesiones, y sus calles estaban repletas de gente. Existen infinidad de restaurantes para degustar la gastronomía local. El casco antiguo se ve en apenas unas horas.


Saliendo de la plaza mayor, seguir por la calle Ramos Carrión hasta el final, donde está la Catedral (imprescindible) y el castillo (no esperes encontrarte un castillo, sólo quedan restos).


De vuelta por la misma calle, o alguna de las calles paralelas, volver a la plaza Mayor. Desde ahí puedes ver la calle Balborraz, que era donde estaban los artesanos desde el SX. También puedes acceder a la calle de Santa Clara, donde aparte de algunos edificios como el Palacio de los Momos, o la iglesia de Santiago del Burgo, encuentras la zona más moderna, repleta de tiendas.

Arévalo

Uno de los lugares más destacados para encontrar arquitectura mudéjar castellana. Aquí pasó parte de su juventud Isabel la Católica. Aparte de las iglesias, mencionar su castillo, y como no la plaza de la Villa. Si buscas imágenes del pueblo en internet, verás que este es el lugar más fotografiado.


Madrigal de las Altas Torres

Lugar importante, por ser donde nació Isabel la Católica. A nivel arquitectónico, poco que decir. No obstante, mencionar que es un lugar muy tranquilo, donde se puede dar un buen paseo, lejos de las aglomeraciones. Recomiendo no venir a la hora de comer, ya que la oferta de bares/restaurantes se reduce a dos (y es más para picar algo, que de plato).


Frías

No pudimos visitarlo en profundidad, ya que lo hicimos de vuelta a casa (se encuentra en la provincia de Burgos). Lo justo para hacer alguna foto a sus calles empedradas, y las casas y el castillo encaramado en la roca.


Un poco antes de llegar al pueblo, en la misma carretera, hay que hacer una parada en la Ermita de Santa María de la Hoz, construida en la pared de la montaña, y en la cascada de Tobera, cercana a la ermita.



En cuanto a correr se refiere, hice una salida en Astorga y dos en Tordesillas. Todas fueron siguiendo el camino de Santiago, o caminos colindantes. 
La de Astorga fue sobre todo en asfalto. Como curiosidad decir que a la vuelta, casi todos los peregrinos con los que te cruzabas te iban saludando.
En Tordesillas, elegí un par de caminos cerca del hotel, que coincidían en gran parte con el Camino. No me crucé con alguien (salí muy temprano). Ideal para respirar aire puro y disfrutar de la naturaleza.


miércoles, 8 de mayo de 2019

Praga, un maratón de cuento

Años después de haber recorrido aquellas calles adoquinadas de la ciudad de las cien torres, tocaba volver, esta vez para disfrutar haciendo turismo deportivo, es decir, para correr el maratón (o la maratón, todavía no me queda muy claro). 
A priori era una carrera ideal, con una buena temperatura (al menos para mí), muy llana y con un buen entrenamiento hecho, pero la ciudad conocida como de "cuento de hadas" no me reservaba para la prueba el ...y comieron perdices!!!

Llegamos a Praga el sábado por la mañana Goyo y yo.



Paco estaba haciendo un "calentamiento" previo en el half de Peñíscola (1900 m nadando, 90 km de bici y 21 km corriendo) y no llegaba hasta la noche. Dejamos las maletas en el hotel y nos dirigimos a la feria del corredor. Es modesta, pero puedes encontrar diferentes artículos de running y stands promocionando las carreras de otras ciudades.



Ya con los dorsales en la mano, regresamos para comer (pasta, como no) y empezar la visita turística.
El centro de Praga se ve fácilmente caminando, así que nos dio tiempo a subir a la torre del reloj, ver la plaza vieja, el puente de Carlos...



...incluso después, con el famoso tranvía 22, subimos a la zona del Castillo, con unas vistas espectaculares de la ciudad. En un breve paseo pasamos junto a la Catedral de San Vito, la basílica de San Jorge, el callejón de oro...



Por la noche, después de cenar, llegó Paco. Nos dirigimos al hotel. Nos esperaba un día duro.

Domingo de maratón

Siguiendo el ritual de todas las maratones, nos levantamos temprano para desayunar. Era un día frío (unos 5 grados), así que apuramos la salida del hotel. Estábamos cerca de la salida (y llegada), así que con media hora de antelación, salimos a calentar.



Como siempre, cada uno buscaba su propio objetivo:
- Paco había estado compitiendo el día anterior en un medio Ironman, así que el simple hecho de ponerse en la salida ya era toda una proeza. Se marcó un ritmo aproximado de algo más de 5' el km, y cuando el cansancio hiciera su aparición, pues a seguir lo que el cuerpo permitiera.
- Goyo dependía un poco de como se encontrara en carrera. Llevaba días constipado, con mucha tos, y obviamente esas no son las mejores condiciones para afrontar la distancia de Filípides.
- Yo tenía un objetivo ambicioso, que era mejorar mi marca de 3h 8´ pero las cosas no siempre salen como uno quiere.

Comienza la carrera

Empieza la prueba en un escenario increíble, la plaza de la Ciudad Vieja con su imponente iglesia gótica de Nuestra Señora de Týn, la iglesia barroca de San Nicolás o la torre del ayuntamiento viejo.


Foto de RunCzech

Los primeros km cuesta coger el ritmo. Hay mucho "tráfico" en la salida, calles que se estrechan y tienes que ralentizar la marcha, alguna leve subida. Los 4'25'' por km previstos, se convierten en 4'39" al paso del km 5. No me preocupa en exceso porque voy cómodo. Una pancarta colgada en un balcón, nos recuerda que nos quedan 37 km para llegar. Que majos! 
Los siguientes km voy estabilizando la marcha y, antes del km 15, ya voy a ritmo de igualar mi mejor marca (4'27'' el km). Después del km 18 me cruzo con Goyo por primera vez. Va unos metros detrás de la liebre de 3h 30´. Nos saludamos y seguimos nuestra aventura. Desde el km 6 voy con un grupo de corredores vascos. Puede ir bien correr en grupo. 
En el km 20 vuelvo a mirar el crono. He bajado a 4´30''. Sigo yendo cómodo, pero el hecho de correr en grupo, ha provocado que me  adapte a su ritmo y que baje un poco la velocidad de crucero. Es igual, queda mucha carrera para recuperar. 
Y llega un momento importante después de la media maratón. Empieza una leve molestia en el cuádriceps, a la que en un principio no le  doy importancia. Me vuelvo a cruzar con Goyo y nos animamos...dónde estará Paco?
Del km 20 al km 25 las molestias van in crescendo, pero mantengo el ritmo. ¿Que me pasa? ¿Se está cargando por coger una mala posición corriendo? Llevo 2 semanas con el sóleo ligeramente "tocado" pero no me ha impedido entrenar.  ¿Llevo pocos km semanales o por el contrario me he sobreentrenado? ¿He hecho pocas cuestas?...
Y en cuestión de 2 km, todo el trabajo se va "por la borda" . Las molestias ya son dolor. Los vascos se alejan. Voy como nunca a nivel de cardio, pero la pierna derecha no responde. Las bajadas, que son un respiro para cualquier corredor, se convierten en un handicap para mí. 
Del km 30 al 35 sé que el tiempo se va a ir. Aunque sea andando tengo claro que la acabaré. La gente me va adelantando. Pasado el km 35 me pasa la liebre de 3h 15'...que más da? La pancarta de antes (la que había en el balcón) tiene ahora tachado el 3, anunciando que nos quedan 5 km.
Del km 35 hasta la llegada, voy corriendo cojo. Aún así me muevo en tiempos de 5'30''-5'45''. En el km 38 adelanto a uno de los corredores vascos, que va peor que yo. De hecho va andando.
En el último km una marea humana te va llevando a la meta, pero yo sigo con el mismo ritmo, esperando no destrozar más el músculo. La alfombra azul anuncia el final del periplo. Cruzo la meta con un tiempo de 3h 20'57''. Casi 14 minutos peor de lo que había pensado, pero dadas las circunstancias, dando por buena mi cuarta mejor marca (por detrás de Zürich: 3h 8'40'', Frankfurt: 3h 10'02'' y Sevilla: 3h 14'51'').
Después, como pude, una buena ducha en el hotel, y a esperar a Goyo y a Paco, que dadas también las circunstancias de cada uno, hicieron una muy buena carrera, con 3h 46'04'' y 3h 47'31'' respectivamente. Han mantenido un ritmo muy regular.

Ya por la tarde, un breve y lento paseo por el casco histórico, para ver la sinagoga española, la estatua de Kafka, poder degustar un buen Trdelnik de chocolate, y para el aeropuerto. 




Como se suele decir...y otra pa la saca.  




jueves, 14 de febrero de 2019

Saariselka, paraíso blanco de Laponia

Sin duda este es el destino ideal para al que le guste la naturaleza y pasar unos días sin estrés. En el pueblo que estábamos,  Saariselkä, apenas había gente, la circulación de coches era muy esporádica y se podía respirar un oxígeno puro, sin contaminación.
En contrapartida hay que tener en cuenta que las temperaturas en la época que fuimos (invierno) son muy bajas y todo está nevado. Naturalmente para nosotros eso era un valor añadido  ya que es lo que le da un mayor encanto al lugar.
Pero vamos un poco hacia atrás. Antes de decidir a que zona ir, dentro de esta basta extensión de terreno, como es Laponia, hay que pensar que es lo que buscas exactamente. Nosotros escogimos Saariselkä por ser quizás el pueblo más integrado en la naturaleza y con un gran abanico de actividades para realizar. Más hacia el sur está Rovaniemi, pero creo que está más explotado turísticamente, cosa que le resta algo de autenticidad.
Otra cosa a tener en cuenta es la parte económica. Finlandia es un país muy caro. Nosotros ya teníamos todo reservado desde España y poco más gastamos allí. Si vas por tu cuenta, hay que tener presente que al precio inicial hay que sumar las comidas y cenas, actividades...
La llegada al aeropuerto de Ívalo ya fue especial. Nunca habíamos aterrizado en una pista, rodeada de nieve por todas partes.




En el mismo aeropuerto nos separaron por grupos, según el hotel elegido. En poco tiempo llegamos al pueblo, y los guías nos llevaron a la tienda de Lapland Safaris para darnos los trajes térmicos, botas y guantes (imprescindibles a esas temperaturas) que llevaríamos durante todo el viaje.



 Os voy a describir con brevedad alguna de las cosas que puedes hacer por la zona:

Visita a una granja de renos

Lo mejor es poder ver de cerca, e incluso dar de comer, a estos animales que no estamos acostumbrados a ver por nuestras latitudes. Una familia Sami te explica algunas curiosidades acerca de la vida de los renos, y de las familias que los crían.
También das un breve paseo por los alrededores de la granja, en un trineo tirado por un reno.




Motos de nieve y pesca

Es una actividad de una larga duración, que en mitad del camino incluye una parada para intentar pescar en un lago congelado (en nuestro grupo, solo lo consiguió uno, después de casi 15 minutos).



La conducción, a nivel de mandos, es muy sencilla. Acelerar y frenar. El resto es automático. Aún así, hay que ir concentrado, porque la moto se va hacia los lados fácilmente. Antes de empezar te dan una serie de instrucciones, que facilitan la conducción. Es la actividad donde más frío pasas. Los paisajes que atraviesas son sencillamente espectaculares.




Paseo en trineo de Huskies

Sin duda, lo que más nos gustó. Nada más llegar, también te dan una serie de consejos de conducción, que si sigues no presenta mayor dificultad. Hay veces que no sabes si eres tú el que conduces, o son los perros los que te llevan a ti como quieren ellos.
Al principio los Huskies están muy excitados, deseando hacer lo que les marca su instinto, correr.
La sensación durante el recorrido es difícil de explicar. Es una mezcla de aire puro, silencio, espectacularidad visual, aventura...



La ruta elegida para nuestro grupo, que iba sin niños, fue bastante larga, de 20 km. Había subidas, bajadas, rectas...envueltas de un manto blanco increíble.
Cuando acabas, todavía queda una parte que también provoca diferentes sensaciones; acariciar a estos dóciles animales, que ahora sí se dejan tocar y parece que agradecen que les reconozcas un trabajo bien hecho.




Raquetas de nieve

Adentrarte en el bosque, y poder caminar sobre la nieve virgen es espectacular. Enseguida te acostumbras a llevar estos curiosos "zapatos". Por los alrededores de Saariselkä existen muchas rutas.




También quiero mencionar otras actividades para disfrutar de la zona, pero que nosotros no realizamos:

- Esquí y esquí nórdico. Por lo que nos dijeron, las pistas son pequeñas, pero como casi no hay gente, no hay que hacer colas, así que puedes subir y bajar por las pistas continuamente.

- Visita a Papa Noël. Es una actividad dirigida a niños básicamente. Entras en la oficina de Santa Claus y cada familia tiene una breve conversación con él.

Aparte de todo eso, también está bien pasear por los alrededores y disfrutar de la naturaleza en estado puro. Si tenéis suerte, cosa que nosotros no tuvimos, quizás podáis ver una aurora boreal (no es fácil. Hay aplicaciones que te dicen las mejores zonas y el tanto por ciento de probabilidad que tienes de ver una, por la zona donde estás.)
También puedes coger un trineo y lanzarte por una pequeña montaña que está por la zona, y a la cual puedes acceder gratuitamente.




Y si tienes algo de tiempo "extra" decir que en uno de los hoteles de la zona, el Holliday, hay un pequeño Spa, aunque con la de niños que hay, relajarte te relajas poco.

Por último mencionar que también fuimos a visitar el museo Sami, que se encuentra en la localidad de Inari. Me pareció una visita prescindible, ya que está bastante lejos.

Resumiendo, si tenéis ocasión, experimentad un destino tan espectacular como este, eso sí, dejando lo de correr para otra ocasión. A 15º negativos de media, no parece una buena opción.

sábado, 13 de octubre de 2018

90 K, Camino de la Cruz

Un manto oscuro envuelve la ciudad. Son las 6 de la mañana y por la calle sólo hay alguna pareja que vuelve de fiesta, unos trabajadores limpiando la ciudad y cerca de 1500 valientes dispuestos/as a recorrer la distancia que separa la ciudad de Murcia de Caravaca de la cruz. Son poco más de 92 km a través de vías verdes, caminos rurales y vías pecuarias, conocidos como "Camino de la Cruz". 











Por cuestiones logísticas sólo pudimos dormir unas 4 horas, así que a la dificultad de la distancia se añadía el poco descanso, y según las previsiones meteorológicas, las altas temperaturas a partir del mediodía. Según las sensaciones que experimenté, dividiré la prueba en 5 partes. 

De Murcia a Alguazas (km 0 a 25'5)

Empieza la ultra. La temperatura a esas horas es ideal. Paco sale con el grupo delantero, como es habitual, y le perdemos de vista, así que poco puedo explicar de su carrera (aunque al final daré alguna pincelada).



Goyo y yo iniciamos la aventura a un ritmo suave, que nos permite ir hablando sin problemas. La noche es cerrada y una vez sales de la ciudad, sólo ves a una distancia mínima, gracias a la luz del frontal. Nos unimos a un pequeño grupo. El terreno es prácticamente llano y los km se suceden sin darte cuenta. Vamos pasando algunos avituallamientos, que por cierto, son muy completos.



Va amaneciendo poco a poco. Llevamos ya más de dos horas corriendo. Las sensaciones son buenas. 

De Alguazas a Mula (km 25'5 a 51)

Empieza el desnivel. No se trata de grandes porcentajes, pero ya todo es con tendencia a subir. Adecuamos el ritmo, pero seguimos yendo muy cómodos. Nos da tiempo a tener alguna conversación con otros corredores. A medida que pasa el tiempo, se va notando más el calor. Ya hemos superado los 20 grados. De vez en cuando nos encontramos con alguna subida pronunciada, que hacemos andando para reservar energías.



Los avituallamientos son fundamentales para hidratarnos, comer y recibir el apoyo incondicional de esos voluntarios, que con sus ánimos te dan un plus de "gasolina". 



Y es más o menos pasando el km 40 cuando la carrera da un giro para mí (no para Goyo, por suerte). Empiezo a encontrarme con mi "tío del mazo" particular, el calor. Ya estamos a más de 25 grados y las pulsaciones se disparan. Los km hasta llegar al avituallamiento de Mula se hacen interminables. Llegamos y me siento a la sombra. Estoy fundido. En ese momento pasan muchas ideas negativas por la cabeza. Falta todavía una maratón y no soy capaz casi ni de levantarme. La temperatura seguirá subiendo. Incluso pienso por un instante en abandonar. Es entonces cuando le digo a Goyo que siga él a su ritmo y yo iré haciendo lo que pueda. Me dice que no, que hemos ido juntos y la acabaremos juntos, aunque haya que ir andando. Han sido muchos meses entrenando como para dejarlo ahora. Además ya sabía que eso podía pasar. Así que cambiamos de táctica. A partir de ahora iremos alternando la carrera con la marcha, y nuestra meta no estará en Caravaca, sino en el siguiente avituallamiento. Por lo visto no somos los únicos que hacen eso. Todo el mundo que en ese momento está cerca nuestro va andando y corriendo. A partir de entonces empieza una segunda prueba, donde Goyo, que va bien, se adapta al ritmo que marco yo. 



A todas estas, Víctor, que está siguiendo la prueba on line, nos dice que Paco ha pasado ya hace una hora por el km 51. ¿Qué se puede esperar de alguien que hace una ultramaratón cada tres o cuatro semanas? 

De Mula a Bullas (km 51 a 69'7)

A pesar de ir acumulando km cuesta arriba, el hecho de aceptar la idea de que cada vez iremos más lentos y saber que hace rato que traspasamos el ecuador de la prueba, ayuda bastante. En cada avituallamiento bebemos, comemos, nos echamos agua por la cabeza y reemprendemos la marcha caminando. Al cabo de unos minutos empezamos a correr, hasta que el cuerpo vuelve a echar el freno. Me recupero y volvemos a correr... y así hasta llegar al avituallamiento de Bullas.




Antes de empezar, pensábamos que podríamos tardar alrededor de las 12 h. A estas alturas sabemos que será algo más, pero tampoco importa mucho. El objetivo era y es acabarla, disfrutando de la experiencia. 

De Bullas a Cehegín (km 69'7 a 84)

A pesar del cansancio, se vuelven a producir circunstancias favorables, que nos hacen volver a correr en la mayor parte del tramo. Por un lado el desnivel se hace negativo y la carrera empieza a bajar hacia Cehegín. El hecho de no llevar GPS nos hace estar un poco perdidos en cuanto a kilometraje se refiere. El paisaje cambia y los árboles del camino nos ofrecen más sombras. Por otro lado, la temperatura empieza a bajar un poco y unas nubes providenciales se alían con nosotros. Y como no, mencionar esos refrescos de cola que tan bien me sientan. A lo lejos se divisa ya Cehegín. En un penúltimo esfuerzo llegamos al avituallamiento. Ya sólo quedan 8 km!!! 

De Cehegín a Caravaca de la Cruz (km 84 a 92)

Nos queda el último tramo, pero la tregua se ha acabado y el terreno vuelve a "picar" hacia arriba. En ese momento recibimos la llamada de Paco. Ya ha llegado a meta. A nosotros todavía nos queda bastante todavía. Tras un leve intento de correr, vemos que casi mejor es coger un buen ritmo de marcha, y hacer lo que queda andando.
 Y después de pasar por el último avituallamiento entramos en Caravaca, donde se anuncia el último km.





Después de la foto de rigor, seguimos un poco más, giro a la derecha, y comienza una recta pronunciada. Son los últimos 400 m. Queremos entrar a meta corriendo. Los últimos 100 m se pasan todos los males. La gente te anima, Paco nos hace un vídeo llegando (no sé de dónde saca las fuerzas).




 Goyo y yo cruzamos la meta, con los brazos en alto, repitiendo la entrada de Frankfurt y de la Desert Run, con un tiempo de 12h 31' 51". Paco había llegado hacía 2 horas!!! 





Después de una buena ducha, de vuelta a Murcia (esta vez en coche). Paco nos explicó como le había ido la carrera. La primera parte fue rápido, con los 20 primeros hasta el km 30. Luego ya fue cogiendo un ritmo de "crucero", y en los momentos más complicados iba alternando carrera con marcha rápida. 
Goyo y yo apenas cenamos esa noche, mientras que Paco atacó una buena Pizza. 

De regreso a casa 

Al día siguiente, un buen desayuno reponedor. Como el avión salía por la tarde, decidimos hacer un poco de turismo por Elche para ver la zona del palmeral, el museo arqueológico, una réplica de la Dama de Elche en un parque de la ciudad y, como no, darnos un homenaje con una buena Paella. 






Como conclusión de esta experiencia decir:
- Que no creo que vuelva a probar esta distancia (soy más de maratón de asfalto ), aunque me alegro de haberlo vivido. 
- Que confirmo que mi temperatura ideal para correr está en torno a los 10 grados. 
- Que por organización, en general, la recomiendo a los que les guste este tipo de distancias. 
- Que es muy importante entrenar bien tanto física como mentalmente. 
- Que unos buenos compañeros te facilitan "el trabajo". 
- Y que ya es momento de pensar en la siguiente experiencia...